IoT: ¿qué es el internet de las cosas?

En la actualidad, los objetos conectados pueden utilizar internet para comunicarse con nosotros, pero también con otros aparatos. Este concepto ha sido bautizado como «Internet of things» (en español «Internet de las cosas»). Este término, cada vez más utilizado en el sector de las nuevas tecnologías se refiere a la capacidad de los objetos conectados para intercambiar información entre ellos. Echemos un vistazo más de cerca a este concepto, sus aplicaciones y la infraestructura necesaria para implementarlo.

Internet de las cosas: definición

El IoT abarca a cualquier objeto (un reloj, un coche, edificios, una báscula, etc.) que cuente con un microchip, una conexión a internet y un sensor, que le permita comunicarse con otro objeto intercambiando, recopilando o transmitiendo datos.

Gracias a la red, se pueden controlar estos objetos a distancia. La domótica es el ejemplo perfecto del IoT: las persianas eléctricas, luces, calefacción están conectadas a una central que, cuando recibe una información determinada, la transmite a tus equipos y te permite controlarlos a distancia gracias al WiFi.

El IoT puede ser utilizado en numerosas aplicaciones, ya sean de particulares o empresas.

Las aplicaciones del IoT

El IoT te permite, por ejemplo, utilizar un smartphone para controlar todos los equipos conectados a internet de tu casa. De todos modos, se pueden imaginar otras aplicaciones: el IoT puede utilizarse para proteger tu casa, gracias a un sistema de alarmas y cámaras conectadas. Este concepto también se emplea en objetos cotidianos más clásicos, como una báscula para pesarse y aparatos de deporte, neveras (que ahora son capaces de realizar pedidos por sí mismas, en la tienda más cercana, los alimentos que falten), etc.

Si el IoT tiene como objetivo hacerte la vida más sencilla, también puede implementarse en las empresas. De hecho, este concepto innovador permite mejorar significativamente la producción y la automatización por ejemplo, gracias a la comunicación que se establece entre los objetos y el hombre, y la capacidad para intercambiar información a través de la red de internet.

Hay otros sectores que también pueden aprovecharse del internet de las cosas. Este concepto les permite mejorar considerablemente la vigilancia médica, por ejemplo en el caso de un marcapasos conectado. Lejos de ser ciencia ficción, el IoT está siendo cada vez más utilizado. De todos modos, para implementarlo es fundamental contar con una infraestructura adaptada.

¿Qué infraestructura necesita el IoT?

La gestión del flujo de datos, el tratamiento de los mensajes, la gestión de los objetos conectados, las transferencias externas, la implementación del internet de las cosas implica una infraestructura compleja y potente. Las empresas que deseen crear una aplicación en IoT deberán optar por servidores potentes capaces de garantizar un determinado volumen de conexiones.

Para los proyectos de gran envergadura, IKOULA pone a disposición servidores dedicados de alta gama, como sus servidores Xtreme y Master, diseñados para el Big Data, la inteligencia artificial y el internet de las cosas.

Cloud IKOULA One, los productos en la nube que propone IKOULA, permiten desplegar instancias especializadas CPU, basadas en máquinas de 3 Ghz, particularmente adaptadas para el uso intensivo de los procesadores.

Gracias al su doble rendimiento, tarjetas gráficas potentes y un considerable espacio de almacenamiento, implementar una aplicación IoT ahora es posible con la ayuda de estas infraestructuras.



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